El masaje Infantil permite establecer un vínculo especial entre el padre, la madre y su bebé.

A partir de la estimulación táctil conectamos de una manera profunda con el mundo corporal y emocional del bebé.

Desde el nacimiento los bebés necesitan el contacto piel con piel, ser tocados y acariciados para comenzar una nueva vida con seguridad y confianza.

Durante las sesiones de masaje Infantil creamos un espacio especial, donde se cuidan todos los detalles para que el bebé comience a despertar interés por el placer del tacto y la comunicación.

Durante el diálogo piel con piel conseguimos:

  1. Descubrir las necesidades del bebé y entender mejor los mensajes expresados por su cuerpo.
  2. Estimular el sistema nervioso y endocrino, que a su vez favorece las conexiones y la maduración física y psíquica del bebé mediante el tacto.
  3. Ejercitar todos los sentidos, imprescindible para fortalecer el vínculo con sus padres.
  4. Crear un ambiente seguro y de confianza que realce un apego familiar positivo.
  5. Favorecer el tono muscular del niño, así como aliviar los temidos cólicos del lactante.
  6. Crear un contacto piel con piel temprano que ayude a eliminar miedos e inseguridades que suelen generarse en los primeros meses después del nacimiento.

Dirigido a familias con bebés de 0 a 12 meses, con niños de necesidades educativas especiales o de acogida.

Estas formaciones son impartidas por una educadora certificada por IAIM (International Association of Infant Massage) que procura que en las sesiones se vaya más allá del aprendizaje de una técnica de masaje infantil, ya que promueve el tacto nutritivo entre los padres y sus bebés a través de la escucha y el respeto.