El uso de imanes en la medicina no es nuevo; ya hace unos 6000 años en China se utilizaban como terapia. Hipócrates, padre de la medicina, o Paracelso ya la utilizaban para tratar diversas patologías.

Se puede decir que el Par Biomagnético es la técnica que, aplicando pequeños imanes de una determinada fuerza y polaridad en ciertos puntos específicos del cuerpo, elimina en un tiempo muy breve virus, bacterias, hongos o parásitos; patógenos que causan un alto porcentaje de las enfermedades que afectan a la población.

El Dr. Isaac Goiz Dura descubrió en el año 1988 que debido a la presencia de microorganismos patógenos (bacterias, virus, parásitos, hongos), disfunciones glandulares (híper- o hipotiroidismo etc.), trauma (psíquico o físico) y a otras posibles etiologías dañinas, se altera el equilibrio bioenergético de nuestro organismo en puntos específicos.

Con esta terapia se consigue equilibrar el PH del cuerpo, ya que todas las patologías se inician en dos puntos relacionados entre sí que poseen las mismas características bioenergéticas, aunque estén situados en distintos lugares del cuerpo. A esto se le llama «par Biomagnético» , y avala que en toda patología, mientras en uno de los puntos se produce acidificación, en el otro se produce alcalinización, y esto hace que en uno se acumulen los virus y en el otro las bacterias. Al colocar los imanes (con una potencia de más de 1000 Gaus) en estos puntos, los virus y las bacterias pierdan su capacidad patógena. Se trata de un método indoloro y no invasivo, por lo que resulta compatible con otros tratamientos convencionales y complementarios. Únicamente está contraindicado en pacientes con marcapasos, válvulas u otros dispositivos sensibles a los campos magnéticos. También es necesario informar al terapeuta de la posibilidad de embarazo, o en caso futuro, presente o pasado de tratamientos severos (quimioterapia/radioterapia, interferón, etc).

 

Entre otras patologías se tratan:

    • Autoinmunes (Lupus, artritis reumatoide, etc.)
    • Cardiovasculares (hipertensión, hipotensión, arterioesclerosis, etc.)
    • Del sistema nervioso (migrañas, vértigos, fatiga, ansiedad, insomnio, esclerosis múltiple, etc.)
    • Dermatológicas (psoriasis, dermatitis atópica, neurodermatitis, dermatitis por contacto, etc.)
    • Disfunciones glandulares (tiroidea, paratiroidea, ovárica, testicular, suprarrenales, etc.)
    • Gastrointestinales (infecciones, colitis, estreñimiento, diarrea, hemorroides, etc.)
    • Genitourinarias (infecciones, uretra, próstata, etc.)
    • Ginecológicas (dismenorrea, amenorrea, infertilidad, quistes, patología mamaria, etc.)
    • Hepáticas (hepatitis A, B o C, cirrosis, amibiasis hepática, etc.)
    • Hematológicas (anemia, púrpura, leucemia, etc.)
    • Osteomioarticulares (Fibromialgia, dolores óseos y musculares, etc.)
    • Respiratorias (infecciones, gripe, influenza, asma, bronquitis, laringitis, sinusitis, pericarditis, faringoamigdalitis, rinitis alérgica, etc.)
    • Renales (infecciones, insuficiencia litiasis, etc.)
    • Venéreas (papiloma humano, sífilis, gonorrea, herpes, candidiasis, etc.)